radiografía (III): natalia

Ella era mi tía (aunque me llevara pocos años). Y en la familia nos veían con recelo cuando nos poníamos a caminar juntos o a conversar en las reuniones mientras tomábamos algunos tragos.

Eran su risa completa y su cabello liso y sus piernas tan largas. Me enamoré.

Y creo que ella también llegó a enamorarse alguna vez de los que algunas veces le fui.

Yo era alegre, y su favorito arlequín. Amorcín.

Ella era un ángel algo torturado por lo monótono. Bonita.

Nos apartamos. Nos encontramos lejanos. Encontramos los pretextos.

Nos separamos. Y yo aún pienso en ella.

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