Tipo

Era un buen tipo, saco verde jaspeado. Caminante errante e inconsciente. Jugador de mala gana y actor de mala paga. Pecador de oficio y salvador de vocación. Escritor de angustias, cantor de tragedias y poeta de las mismas. Las fuentes avisan que nació al pie de la muerte misma; ella lo dotó de una lengua melosa junto con el don de causar dolor. Mientras que la gracia divina se hizo presente regalándole una conciencia, lo suficientemente viva como para protegerlo de sí mismo.

Era un buen tipo. Él no sabía quién era o qué era. La simpleza lo rodeaba y la inocencia mezclada con ingenuidad lo cubría. Manto que el mundo se encargó de romper. Es increíble que algo tan débil pueda proteger algo tan poderoso. El tiempo oxidó sus sentimientos, las mujeres se encargaron de mostrarle un mundo mejor, las ideas lo atormentaban y el deseo, casi siempre cruel, se encargó de mantenerlo en la locura. La necesidad de experimentar cada sensación se hizo más fuerte; el cuerpo no respondía a sus órdenes, vibraba en consecuencia a sus acciones que su rostro, algo que no había dejado la niñez, mostraba con sonrisa malévola y satisfactoria. Sus objetivos empezaron a rebasar dimensiones de tiempo-espacio, sus afrentas asomaban los cielos y no cabían en el infierno, cuestionó a su formador, y deseo la destrucción. El seol mismo lo rechazaba; no había mayor satisfacción y tortura que ser él. Un buen tipo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s